Tuvimos la suerte de ser invitados a formar parte de un intrépido grupo que cada año lleva a cabo una excursión preciosa; una incursión a caballo por los Andes, casi siempre a la altura de Talca.
El núcleo fuerte del grupo está formado por cuatro señoras, mucho más interesantes que las chicas de oro, que acumulan muchos años de experiencia en la vida y recorriendo estos caminos, y a las cuales les sigue produciendo mucha ilusión seguir descubriendo los secretos de estos paisajes, y esperan con ansia el momento de realizar un año más este viaje. Para muchas, sus idas y venidas (en vertical, se entiende) estudiando la vida natural del país, ocupan todo el año.
Pues Toni y yo nos apuntamos, además de otra pareja amiga del grupo, una madre y su hija mozuela.
El jueves, después de trabajar, partimos junto con Dagmar hacia el punto de encuentro y partida, como he dicho Talca, más concretamente llegamos a un pueblo o zona que se llama Yacal. En Yacal dormimos todos en casa de Juliane, ella es la gran chica de oro, motor de la expedición y suma sacerdota de toda logística y organización. Juliane conoce de hace largo tiempo a los arrieros, que son los dueños de los caballos y de los caminos a través de la montaña, las huellas. Con ellos nos reunimos a la mañana siguiente, en la hacienda situada en la reserva de la Las Siete Tazas, desde donde partimos hacia la cordillera.
A partir de aquí la cosa se pone interesante además de novedosa; la asignación de caballos inaugura el registro fotográfico.
Pili, Toni y Dagmar.
Yo fui el bulto al lomo de Lluvia; para mí, la más bonita de toda las yeguas. Sus crines, la envidia de cualquier it girl.
El primer tramo: en ascenso a través de un bosque de robles, por un camino polvoriento que no restaba majestuosidad a los árboles.
Un poco arriba. Elna, Toni y Monika (a mi tocaya, para evitar confusiones, le arrebataron el nombre y la llamaban Charlotte)
Esta era la primera parada para almorzar. Si fuera un bar, el grupo de los Andes Ecuestres AA.EE sería el de los clientes más fieles, pues siempre se para aquí. En primer plano, la placa solar de Elna. En el centro vemos a Jason, el más joven de los arrieros; a su derecha Juliane y su andar juvenil.
En el spot, hay un punto de agua cerca que los arrieros conocen bien. El agua brotaba como del suelo, entre barro. Bueno pues trajeron un bidón de agua perfectamente cristalina. Cabe decir que yo me acerqué con Carolina, la madre de Pili y también pudo extraer el agua sin ningún residuo. La paciencia: sin ella la vida en la naturaleza es complicada :)
La comitiva y las flores.
Primera instántanea del volcán "Descabezado Grande", la gran atracción paisajística. (Ami, adelantándome a tu pregunta: está activo, en estado temporalmente pasivo)
El volcán y entiendo que sus alrededores se erigieron hace 2 millones y medio de años. Eso geológicamente hablando, "es ná", y se nota.
Este arrierito se llama Johan, el primo de Jason, y es de Santiago, pero le va la montaña. Si sigue los pasos de su tío acabará guiando por estos parajes a geólogos de todo el mundo.
... TO BE CONTINUED.
Espero que hayáis disfrutado de la primera parte del relato. Muy pronto subiré más fotos. Se que os he jugado malas pasadas en esto de mantener actualizado el blog, pero de verdad que no os dejaré 6 meses en suspense :D







