martes, 18 de agosto de 2015

Lota el desenlace

Ami ¿preparado para poner fin a la curiosidad? ¿qué secreto esconde Lota?...

Vamos por partes; después de recorrer la feria, bueno no, en realidad no os lo había dicho pero recorrimos la feria sólo porque íbamos detrás de una amable lugareña que nos prometió guiarnos a un sitio donde desayunar. Muchos ya sabéis de la extrema importancia y lo concreto de los requisitos de un clásico desayuno sin el cual no se puede subsistir ni en la extrema Lota. El destino final después de caminar sin ninguna pista de hacía donde nos dirigían, nos llenó de satisfacción:



Después de repetir dos o tres veces desayuno, sí podíamos ver lo que hay que ver en Lota: el Parque de la gran Isidora Goyenechea. Una mujer muy rica que después de enviudar se dedico a gestionar con mano férrea los activos de su muy rico marido, compadre de Edison, quién, seguramente en un vacileo le dijo a este: a que te alumbro tol pueblo y te construyo aquí al lao la primera central hidroeléctrica de Chile...  Tomás, no hay hue... y así fué.

Bueno, llegamos a la entrada del parque, a la boletería (taquilla) que no era sino la mismísima casa de la ilustre familia. Allí presentes expresamos nuestro deseo de proceder a la visita; totalmente "on demand", no en vano estuvimos esperando más de una hora a que llegara nuestro guía, y ¡qué guía! bien merecía esperar, ahora veréis.



¿Seguro que vamos a poder ver el parque? es que llevamos una hora y aquí no ha pasado nada...  Y el chileno pensando, qué poca paciencia que se gastan en Europa "macho"...



Mientras, cotilleando la casa...



Aquí ya se aprecia cierto poderío.



Por fin llegó ella, ¡la auténtica Isidora!



 Esto es lo primero que te encuentras entrando en el parque, era la casa del guardia que había por entonces. Estaba "en mantenimiento", juro y hay testigos, que eso se leía en el cartel.



Muy propio de las cacho casas de los magnates decimonónicos: el mega invernadero para cultivar el gusto por la botánica y la colección de especies vegetales de todo el mundo. 


Y recorríamos el parque con la representante de Isidora que nos describía el porqué de cada detalle arquitectónico, y hablaba y hablaba de la vida de la familia, de las mil y una maneras en las que el marido, antes de morir joven, había plasmado en este jardín inmenso su profundo amor por la esposa; que si un apolo por aquí, una dafne por allá, un estanque como el de las Tullerías para que te mires el reflejo en las noches de luna clara.... Esto junto con las pocas inscripciones que alcanzamos a leer en la casa-museo sobre las grandes obras y el respeto que se había granjeado en el pueblo la señora, no te hacían pensar más que en unos terratenientes encantados de haberse conocido y comprometidos con "su gente".


Y de repente unos cuantos cabos se ataron en mi cabeza; Lota pueblo minero, un boticario que escribe unas crónicas... Pero, representante de Isidora: ¿no es acaso esta la historia que se cuenta en... Subterra??

Así es,  es exactamente la historia de Lota y su relación con Isidora Goyenechea, y con la extración del carbón... pero... representante de Isidora: en esa película, Isidora resulta ser un ser tirano, que obliga a los niños a trabajar en la mina de pura avaricia y gobierna a un pueblo explotado, reprimido, y atemorizado y a la vez esclavo del Chiflón del diablo, la mina que se cobra la vida de unos cuantos en la película... ¿qué onda? ¿por qué solo se habla de bondades, progreso, empresas de caridad, etc.? Entonces la representante de Isidora asiente con cara de circunstancia y con la misma mirada dulce nos cuenta, que en efecto, ella, hija y nieta de mineros, no tiene ni conoce a nadie en Lota que tenga un buen recuerdo sobre I.G. pero que, claro, a ella le paga la fundación que lleva su nombre y que no tiene más remedio que reproducir ese speech exacto a las vistas como nosotros. Pero no hay duda y lo sabe de buena mano: según los testimonios, la película hace justicia, por algo se basa en las crónicas del boticario que, aunque perteneciera a la élite del pueblo, en realidad estaba "del otro lado", del de los buenos.


 Por si os preguntáis sobre los andares de la representante de Isidora, a mi se me hacían muy del siglo XIX también.



Era muy grande el parque y nos acompañaban perros que son muy de escoltar a los turistas.



Bellísimas vistas del puerto, gloria de otros tiempos. Sorry no sé deciros la comarca costera que se ve al fondo :/



Estas son las casas en las que vivían los mineros de la época de Isidora.



***
Una vez más os dejo un retrato sesgado e incompleto de un rincón de Chile. No tengo la más mínima documentación pero, las minas se cerraron en el 97 y Lota escribe desde tiempos isadorinos hasta entonces, el capítulo mas importante en la historia de la lucha obrera chilena, del obrero minero, por la justicia y la dignidad laboral. 

Os dejo enlace a la película: https://youtu.be/Wa1BbkKItKw





domingo, 16 de agosto de 2015

Para Ami

Hola mis queridos lectores,

Dedico esta nueva entrada al blog a mi hermano Ami que me consta debe estar más aburridillo de lo normal. Espero te entretenga mi relato sobre LOTA.

Antes de nada, os explicaré por qué acabamos en Lota. 

Todo empezó cuando, estando aquí mis suegros (los padres de Toni), queríamos ir a Chiloé, sin duda uno de los enclaves más turísticos del país, donde brotaron las patatas por primera vez en la historia de la humanidad, la Galicia Austral como la llaman los descendientes de colonos españoles más nostálgicos, con sus iglesias de madera patrimonio de la humanidad... Pero erupcionó el volcán Calbuco (https://youtu.be/X9h3l0aiP7M), se cancelaron todos los vuelos, y tuvimos que trazar un plan B.

Una de las últimas paradas de este Plan B que nos llevó a recorrer la hermosa Valdivia, fue Lota. Alguien había recomendado a Toni asomarse por este pueblo por algún dato pintoresco que no recuerdo. Luego descubrimos qué es lo que realmente hace de Lota un gran sitio para visitar. Como muchas cosas en Chile, la envuelve una gran nube de indefinición.

Llegamos por la noche y cenamos "Donde Mery" (... esto parece una entrada del foro enfemenino.com, así que, si os parece, no voy a seguir por este camino) Ya por la mañana, recorrimos la feria del pueblo (feria es como le llaman aquí al mercado; las ferias en Chile son algo muy del país, casi nunca son mercados cubiertos, son como "los gitanos", pero todo verdura, en cada barrio hay una; siendo Lota tan chiquitito, cuenta con una sola feria) Ya aquí empezamos a ver claramente la decadencia que intuíamos en su nocturnidad, aunque, si analizas su momento de esplendor, quizás no se le pueda llamar decadencia a lo que se respira ahora en este lugar, pero sobre eso os pondré en contexto luego. Tampoco es que tenga yo la suficiente información como para... (bah, toda la vida hablando por hablar, no me voy a andar ahora con estos remilgos) Anyway, las imágenes hablan por sí solas; el clima tampoco ayuda, pero me da que casi siempre es así, ya que es el sur de Chile que es como el norte de España, más bien lluviosillo.



Perro duerme elegantemente.













No, no sé que es "leche con plátanos".









Cielo plomizo, ¿o mejor de carbón? por ahí van los tiros... lo descubriréis muy pronto.